Ayer por la noche fui a ver el musical Chicago al teatro Coliseum de Madrid.

Me gustó el espectáculo, pero tengo que admitir que no tanto como esperaba. Me lo habían pintado tan increíble, espectacular, asombroso, que no cumplió con mis expectativas.

En primer lugar, una de las actrices principales, Natalia Millan, no actuaba y en su lugar estaba Vanesa Bravo. Nunca había visto actuar a Vanesa y la verdad es que estuvo perfecta, pero cuando ya llevas una idea prefijada es difícil salir de ella. Creo que deberían avisar al comprar las entradas de que Natalia Millán ha dejado la obra.

En segundo lugar, hubo canciones que me aburrieron muchísimo y me costó mantener la atención. Salvo en este par de canciones, la obra es muy dinámica y se te hacen cortas las 2h 30 que dura.

Lo mejor: la banda de jazz que acompaña en directo durante toda la obra a los actores. Ocupan una parte bastante importante sobre el escenario, convirtiéndose en varias ocasiones en el centro de atención.

Si tenéis ganas de ir, no desaprovechéis la oferta que hace Movistar: 2×1 en la página www.entradas.com

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